La inteligencia artificial prometía ahorrarnos tiempo. Mucho tiempo.Automatización de tareas, generación de informes en segundos, análisis masivo de datos, asistentes virtuales que redactan, resumen y organizan. La narrativa es clara: más IA = más productividad.Pero ¿y si no fuera tan simple?Algunos análisis recientes publicados en medios nacionales apuntan a un dato llamativo: hasta un 40% del tiempo que supuestamente se ahorra con herramientas de inteligencia artificial se termina invirtiendo en revisar, corregir o rehacer el trabajo generado. Un porcentaje que invita, como mínimo, a la refl...