Vivimos en una sociedad que premia la visibilidad. Nos animan a destacar, a mostrar resultados, a proyectar confianza y a demostrar constantemente lo que sabemos. En el ámbito profesional ocurre algo parecido: parece que siempre hay que tener respuestas, transmitir seguridad y dar la impresión de que todo está bajo control.Sin embargo, existe una cualidad que rara vez ocupa titulares y que, paradójicamente, suele estar presente en muchas de las personas que más admiramos profesionalmente: la humildad.Lejos de ser una señal de debilidad, la humildad es una de las fortalezas más valiosas para cr...